El Director del Centro INCAR e integrante del grupo de expertos de la ONU sobre la salud de los océanos, Dr. Renato Quiñones Bergeret, estuvo invitado a exponer en el seminario “La Zona costera como polo para el desarrollo científico, productivo y local”, organizado por la Universidad Católica del Maule en conjunto con la Red de Universidades Públicas no Estatales G9 .
En el evento en que participaron representantes del mundo académico, de gobierno y de las Fuerzas Armadas; el Director de INCAR, dictó la conferencia “Contribución de las ciencias del mar al desarrollo sustentable de la zona costera: conviviendo con la complejidad y la incerteza”.
En su exposición enfatizó sobre la complejidad que presentan los sistemas socio-ecológicos, en los que coexisten distintos componentes culturales, políticos, sociales, económicos, ecológicos, entre otros, “que están interactuando permanentemente y por lo tanto, están en constante adaptación”.
En esta convivencia de los distintos ámbitos, el también Académico del Departamento de Oceanografía de la Universidad de Concepción, destacó el rol que tiene la ciencia y en particular en el océano y su zona costera, porque están situados en un sistema socio ecológico de alta complejidad. “El océano es una verdadera sopa muy espesa, donde en un mililitro de agua puede tener hasta 30 mil bacterias y un número equivalente en virus», explicó.
Luego el experto planteó que se vive en un escenario incierto, ya que, los componentes físico-químicos y biológicos del océano, se encuentran en un constante cambio, debemos incorporar la componente humana, cuya influencia también puede contribuir al cambio, situación que incrementa la incerteza cuando queremos aproximarnos a entender el comportamiento de los sistemas costeros. Por ello, frente a esta incertidumbre, el académico se preguntó sobre el papel de la ciencia para contribuir al manejo sustentable de los recursos hidrobiológicos costeros.
Son problemas que, según el académico, deben abordase a través de investigaciones interdisciplinarias. “La manera de enfrentar de forma más racional u óptima el manejo de la pesca y la acuicultura frente a esta tremenda incerteza y complejidad, y lo que hemos hecho, es crear el enfoque ecosistémico de la pesca y de la acuicultura, donde el conocimiento de la ciencia se interpreta en forma integral«, señaló.
«El enfoque ecosistémico de la pesca -ahondó- es un método de gestión que analiza las pesquerías de una forma distinta, buscando interpretar la realidad del recurso con otros, con respecto al ecosistema y las otras realidades que están ocurriendo en este caso en la zona costera”, reflexionó.
Este concepto que fue respaldado por la Dra. Eugenia Gayo, directora del grupo Milenio UPWELL, quien enfatizó en la complejidad del ecosistema costeros y destacó que, a lo largo del territorio chileno, este ha prestado distintos servicios, dependiendo de la zona geográfica.
“La costa en general desde tiempo precolombinos, ha sido un eje central para la colonización de América del Sur (…) Y una de las cosas importantes que se observa es la variabilidad temporal y cómo los asentamientos humanos han ido creciendo y aumentando a través del tiempo en torno a la zona costera (…) Es importante saber que en la costa no se vivió de la misma forma en todos lados, por ejemplo, lo que pasa en el norte grande es distinto a lo que sucede en el sur y eso se vive actualmente también”, recalcó la doctora Gayo.
Por su parte, Juan Francisco Santibáñez, jefe de división de Desarrollo Pesquero expresó las complejidad que presentan los sistemas socio ecológicos de múltiples actores, que además están cruzados por una incertidumbre que dificulta la gobernanza.
“Desde la Subsecretaría de Pesca pensamos que es fundamental incorporar estas visiones eco sistémicas a los humanos que practican las actividades extractivas y conexas a la pesca artesanal, pero también tenemos muy claro que para avanzar a un modelo sustentable que nos permita atender estos tiempos tan dinámicos y cambiantes, debemos avanzar en aspectos de confianzas que apunten a no solo cómo nos relacionamos con la información científica, sino que también a la relación con nuestros pares en el sector pesquero y acuícola y eso es central en cualquier gobierno de aquí en adelante”, indicó.
Francisco Javier Mackay, subdirector de Programas Investigación y Desarrollo de la Armada de Chile, sostuvo que la entidad castrense “está buscando problemáticas para que sean resueltas a través de la ciencia, en ámbitos que les competen (…) en los últimos años hemos generado redes de preparación en ciencia, para descubrir qué cosas podemos hacer mejor”, expresó.
El Dr. Renato Quiñones celebró lo señalado por el subdirector, ya que “el trabajo que hace la Armada es vital, la pesca ilegal es el principal riesgo que atenta la sustentabilidad marítima de Chile”.
Por su parte, Manuel Yáñez Espinoza, secretario regional del Ministerio de Desarrollo Social Región del Maule, indicó que “el desafío implica que todos los actores nos pongamos de acuerdo para orientar esfuerzos, para que se vea al borde costero como un polo de desarrollo”, haciendo énfasis en que se necesita inversión tanto del mundo público como privado.
Además de la mesa de expertos, estuvieron presentes en la actividad los rectores de las universidades integrantes del G9. El Dr. Diego Durán, rector de la Universidad Católica del Maule, anfitrión de la actividad; el Dr. Carlos Saavedra Rubilar, rector de la Universidad de Concepción y presidente de la Red G9; el Dr. Ignacio Sánchez de la Pontificia Universidad Católica de Chile; el Dr. Darcy Fuenzalida, de la Universidad Técnica Federico Santa María, y el Dr. Aliro Bórquez de la Universidad Católica de Temuco.
Fuente: Noticias UdeC.